Publica tu experiencia
Romance

Visita en España a los Amantes de Teruel

Si te gustan las historias de amor y romance, cuando viajes a España tienes que visitar a los Amantes de Teruel

Por MarcelaNazar

Visita en España a los Amantes de Teruel

Visita en España a los Amantes de Teruel

Existe en España una leyenda sumamente romántica y se trata de “Los Amantes de Teruel”, y es posible visitar en tu viaje el lugar en donde se encuentran, es en la provincia de Aragón una historia de mucha tradición.

La leyenda

La leyenda narra la historia de amor entre dos jóvenes turolenses, Isabel de Segura y Juan Martínez de Marcilla (también identificado como Diego de Marcilla), conocido a partir de las recreaciones del teatro barroco como Diego.

Fue en el siglo XIII, cuando un rico mercader que tenía una hija muy bella de nombre Isabel de Segura, y un muchacho pobre pero honrado de nombre Diego de Marcilla, se encontraron un día en el mercado y se enamoraron profundamente.

Los jóvenes se amaban mucho, así que Diego le dijo a Isabel que deseaba casarse con ella, a lo que la joven respondió que su deseo era el mismo, pero que supiese que nunca lo haría sin que sus padres dieran su aprobación.

Mausoleo en la Iglesia de San Pedro en Teruel, donde descansan "Los amantes".

Diego Marcilla era un joven muy guapo, pero no poseía riquezas. Diego dijo a la doncella que, como su padre tan solo lo despreciaba por la falta de dinero, si ella quería esperarlo cinco años, estaría dispuesto a salir a buscar fortuna allí donde fuera necesario para poder ganar dinero y hacerse digno de matrimonio, así es que ella accedió.

Durante cinco años Isabel lo espero a pesar de la insistencia de su padre por casarla, pero todos esos años, la joven logró convencer a su padre con distintas cosas que no debía casarse aún, todo para dar tiempo a que Diego regresará, pero habían pasado cinco años y su novio no regresaba y no daba señales de vida, así que Isabel accedió a casarse, fue justo cuando Diego regresó justo en la noche de bodas.

Esa noche, Diego logró entrar sin ser visto a la recámara en que los esposos dormían, y suavemente la despertó, rogándole “Bésame, que me muero”, y ella le respondió dolida: “Quiera Dios que yo falte a mi marido; por la pasión de Jesucristo os suplico que busquéis a otra, que de mí no hagáis cuenta, pues si a Dios no ha complacido, tampoco me complace a mí”.

Él dijo otra vez: “Bésame, que me muero”. Repuso ella: “No quiero”. Entonces él cayó muerto.

El Mausoleo es una obra de obra de Juan de Ávalos y Taborda.

Al morir Diego:

Ella, que lo veía como si fuera de día por la gran luz de la habitación, se puso a temblar y despertó al marido y le contó lo ocurrido y de cómo con un suspiro Diego había muerto. Dijo el marido: “¡Oh, malvada! ¿Y por qué no lo has besado?”. Repuso ella: “Por no faltar a mi marido”. “Ciertamente, dijo él, eres digna de alabanzas”.

El marido de Isabell, todo alterado, se levantó y no sabía qué hacer, decía: “Si las personas saben que aquí ha muerto, dirán que yo lo he matado y seré puesto en gran apuro”. Acordaron esforzarse y lo llevaron a casa del padre de Isabel, pero más tarde a la joven le vino al pensamiento de cuánto la quería Diego y de cuánto había hecho por ella, y que por no quererlo besar había muerto.

Decidió ir a besarlo antes de que lo enterraran; se fue a la iglesia del señor San Pedro, que allí lo tenían. Las mujeres que lo velaban, le permitieron acercarse.

Isabel fue directo hacia su amor, le descubrió la cara apartando la mortaja, y lo besó tan fuerte que también ella murió.

Al descubrir su muerte y como Diego también murió, decidieron que debían sepultarlos juntos en el Mausoleo de los amantes en la iglesia de San Pedro de Teruel, obra de Juan de Ávalos y Taborda.

En el Mausoleo de la Iglesia de San Pedro se encuentra una estatua de Los Amantes.

Historia llevada al teatro:

Desde 1996 se celebra en Teruel, como recordatorio de la tradición, la recreación medieval teatralizada de Las Bodas de Isabel de Segura.

En esta nota

Comentarios